domingo, 8 de junio de 2008

Otto Wulff y Peñarol - Dos Campeones, la misma pasión

Finalmente, llegaron las finales. Para los pequeños y para los grandes.
En Colonia, Otto Wulff en Categorías 8 y 10 años debía pasar a duros rivales para obtener el trofeo del primer campeonato del año, el Preparación.
Jugando en su propia cancha, el primer examen de Otto Wulff fué para los "mayorcitos" de 10 años, a las 14 hs.
El rival, durísimo, difícil : Plaza. No lo habían podido vencer en el partido por el campeonato y esta era la oportunidad de demostrar que O.Wulff podía ser superior. Pero no fué así al cabo de los 60 minutos de partido. Chances para uno y otro se sucedieron, varios...."casi, casi" pero la pelota no pasó la línea de gol.
Llegamos así a los penales, y allí Federico Boms mostró el camino al asegurar su remate con un terrible "fundazo" que casi agujerea la red. Era necesario pues habían fallado el primero y no podía haber más errores. Por fortuna, Plaza erró varios penales y al finalizar la serie de 5, los muchachitos de 10 de Otto Wulff pudieron "ventar" la pelota a los cielos, salir a correr y festejar este primer campeonato del año.
El examen para los "pequeños" de 8 años resultaba un verdadero clásico pues el rival no era otro que Nacional. El último antecedente fue precisamente en la última fecha del campeonato donde terminaron empatados en 5 goles en un partidazo donde O.Wulff estuvo a punto de ganarlo luego de haber empezado perdiendo muy feo.
Esta rivalidad y paridad presagiaban un partido harto difícil y de resultado incierto. Pero no sucedió así. A pocos minutos de comenzado el partido, y luego de un desborde por la derecha en pelota centrada al área.....anticipa a un defensa Facundo Boms (goleador de la categoría) y con certero toque marca el primer gol. Pocos minutos más tarde, una vez más Facundo remata al arco con potencia, el golero rechaza y Emanuel de cabeza marca el segundo. Antes de terminar el primer tiempo, ya O. Wulff había conseguido el tercer gol marcando ya quien sería el futuro campeón. El segundo tiempo, más entreverado, no permitió ver otra posibilidad de resultado.
Al final, los "pequeñitos" de 8 años tuvieron su propia fiesta, vuelta olímpica, y copa que se llevaron para casa.
Mientras tanto, en Montevideo, los muchachos "grandes" vestidos de amarillo y negro le demostraron a otros "pequeñitos" que para ganar un partido y un campeonato, se necesita algo más que "tiqui-tiqui", juego bonito, piruetas y demás. Más aún, cuando se gana de esta manera, con vientos desfavorables : jugadores fundamentales lesionados, arrancando con la desgracia de un gol en contra de un zaguero, empatarlo y volver a quedar en desventaja, 1-3.
Remontar este resultado no es para cualquiera. La historia manda, los bolsos lo saben y lo sufren.
Peñarol 5 River Plate 3. Cincuenta mil festejaron en el Estadio, miles y miles en bares y boliches, cientos de miles frente a los televisores, y finalmente millones de uruguayos fueron felices una vez más. Atención, felicidad no por el simple exitismo de ganar, más que nada por la forma en que se lo hace, eso es más importante. Salú, manyas del mundo.

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